A medida que las energías renovables toman más protagonismo, se debe equilibrar la innovación con mecanismos regulatorios que aseguren que el impacto en el sistema eléctrico sea positivo para los usuarios finales. (Fuente: Agencia Andina)
En el Perú, la incursión en la generación eléctrica con tecnologías de energías renovables ha cobrado relevancia desde la publicación del Decreto Legislativo 1002 en 2008 y las subastas de Recursos Energéticos Renovables (RER). Estas iniciativas posicionaron al país como un referente en América Latina al introducir tecnologías como la solar, eólica y biomasa.
Sin embargo, el costo de aprendizaje fue mantener precios altos en los contratos de suministro, garantizados hasta por 20 años para asegurar dichas inversiones cuyos acuerdos vencerán alrededor de 2038. Esto ha sido incorporado en las tarifas de los usuarios eléctricos. Actualmente, con precios de centrales RER más competitivos, se presenta la oportunidad hacer competir estas tecnologías con las tradicionales (hidroeléctricas, térmicas a gas natural y diésel), y así obtener mejores tarifas a los usuarios de electricidad.
En diciembre de 2024, el Congreso de la República aprobó la modificación de la Ley 28832, que fomenta la competencia de las energías renovables en la contratación de suministro. Esta modificación incorpora la modalidad de bloques horarios y la opción de contratación separada de potencia y energía, lo cual es crucial para incentivar aún más la incorporación de energías renovables en la generación. Además, se autoriza la contratación de suministro RER en los sistemas aislados, mejorando la oferta de una manera ambientalmente amigable y sostenible.
Se esperan también cambios normativos como el Reglamento de Generación Distribuida. Actualmente, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) ha emitido una nueva prepublicación del Proyecto de Reglamento, en el cual busca autorizar esta modalidad y establecer las reglas para el tratamiento de la inyección de los excedentes.
Estos cambios son vistos con optimismo, aunque también existe la preocupación de que una mayor penetración de renovables podría generar inestabilidad en el sistema eléctrico del Perú. Para mitigar esto, se deberán implementar mecanismos como servicios de balance que podrían, a futuro, generar una subida de precios. Además, en el caso de mayor incorporación de energías renovables a nivel usuario, se podrían tener efectos dañinos como el denominado “espiral de la muerte” debido al escape de la demanda a las energías RER y el aumento de las tarifas de redes a los usuarios que se quedan.
“El desarrollo de las energías renovables en Perú presenta una gran oportunidad y retos para su adecuada introducción y regulación en el futuro”.
En el corto plazo, se anticipa un nuevo “boom” de las energías renovables en Perú y potencialmente una reducción de precios para los usuarios finales. A mediano y largo plazo, conforme ingresen más energías renovables no gestionables, será necesario incorporar servicios de balance. En ese momento será crucial encontrar mecanismos adecuados para que su introducción no genere costos significativos a los usuarios finales.
En resumen, el desarrollo de las energías renovables en Perú presenta una gran oportunidad y retos para su adecuada introducción y regulación en el futuro. Las iniciativas legislativas y normativas recientes prometen un futuro más sostenible y competitivo, pero también presentan desafíos que deberán ser gestionados cuidadosamente para asegurar la estabilidad del sistema eléctrico y la asequibilidad para los usuarios.